iTunes me parece un centro multimedia muy bueno por todas las opciones que brinda, pero tiene aspectos que le restan valor, como no soportar formatos tan populares como .avi o .flac, entre otros, así como su elevado consumo de recursos del sistema. Hoy, y especialmente a colación de esto último, os traemos cinco reproductores para Mac más livianos que pueden suponer una buena alternativa a iTunes para reproducir música.

 

Spotify es la primera en la lista por razones obvias. En ella también importar nuestra propia biblioteca musical, listas de reproducción incluidas. El principal motivo para usarla aunque no queramos usar su streaming o sus funciones sociales es su bajo consumo de recursos. Y siempre podemos descubrir a través de ella nuevos artistas sin cambiar de aplicación. Tiene diferentes programas de suscripción, pero para su uso básico es gratuita.

Enqueue tiene una interfaz que parece la unión de iTunes y Spotify. Minimalismo llevado al máximo, en cualquier caso, para depurar de funciones a una aplicación que se centra en reproducir nuestra biblioteca. También puede importar nuestras canciones de iTunes, integra Last.fm, y gestiona eficientemente nuestra biblioteca, incluso aunque cambiemos desde el Finder nombres o localizaciones de las carpetas. $ 9,99 | 7,99 €

Songbird permite hacernos a la idea de su escaso consumo de recursos sólo con ver su lista de requerimentos mínimos, que parece sacada de hace unos años. Con un diseño algo más atrevido (numerosos detalles en fucsia), incorpora más funciones que la anterior. Actualización: También está disponible para Windows, y tiene su app de control remoto para iOS.Gratuita.

Ecoute es quizás la más minimalista y sencilla. No exige una ventana completa, sino basta con un tamaño reducido. Además, podemos hacer de ella un widget para nuestro escritorio, y su integración con iTunes es enorme (incluyendo series, películas y podcasts). Por si fuera poco, tiene app para iOS. $ 7,99 | 5,99 €

Vox, que tuvo tiempos mejores, será tan sencilla o completa como queramos, ya que su número de ventanas es configurable, pues cada una muestra diferente información. Así, podemos elegir entre apenas los controles básicos de reproducción, o ir añadiendo opciones hasta llegar a este nivel, según deseemos. Lo cierto es que está abandonada y no llegó a pasar de la fase beta para Snow Leopard (con soporte para Lion); sí fue completamente.

Vía AppleWeBlog